Raya a la gallega

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Raya a la gallega

Nunca me ha gustado la raya a la gallega. Si seguís mi web, ya sabéis que no soy muy amiga del ajo, y por lo tanto, de casi ninguna preparación en la que intervenga.

Por lo tanto, siempre he ido escapando de la "allada" o ajada, que no es más que una mezcla de aceite, ajo y pimentón. Pero no una mezcla cualquiera, tiene su truco.

Hasta que un día me invitaron unos amigos de A Poboa do Caramiñal a comer, y me pusieron una raya. ¡Qué cosa tan rica!. Así que, me quedé con la receta de Ruth, que aquí os escribo:

 

 

Los ingredientes:

- Raya

- Patatas

- Aceite de oliva virgen extra

- Ajo (un diente por persona)

- Unto

- Pimentón dulce

 

Paso 1

Hay gente que limpia la raya con un cuchillo, pero el resultado no es igual, queda como más machacada. El truco para limpiarla- salvo en las partes en la que tiene "pinchitos", es con sal gruesa.

La raya tiene una cobertura gelatinosa que, si no se limpia, altera totalmente el sabor y la textura.

 

 

 

 

 

 

 

 

Paso 2

Ponemos a hervir el agua con las patatas, sal y un poquito de unto. Para cuatro raciones puede ser media nuez.

Paso 3

Mientras hierven las patatas podemos ir preparando la "allada", lo siento, me suena fatal lo de ajada, así que usaré el término gallego.

Para ello tostamos el ajo cortado en láminas finas en el aceite, que echaremos en cantidad, como tres cuartos de vaso para cuatro personas, y una puntita de unto.

Una vez que el ajo empiece a estar dorado, apagamos el fuego, ya que se seguirá haciendo.

Paso 4

Cuando las patatas estén casi a punto, agregamos la raya limpia, y dejamos que cueza sobre diez minutos, aunque va a depender del tamaño de la raya. Sabremos que está cuando empiece a encogerse un poco y se empiece a separar mínimamente de los cartílagos.

Paso 5

Cuando el aceite esté templado, añadimos el pimentón, como una cucharilla de café por persona, y la una cucharadita del agua de la cocción de la raya. No va a saltar, ya que el aceite está templado.

Removemos muy bien y dejamos reposar.

Hay quien hace la "allada" a primera hora de la mañana y la deja reposar hasta la hora de comer. De esta forma, queda todo el pimentón en el fondo de la sartén, que los "tropezones" de pimentón no son nada agradables.

Para servir, pondremos la raya y las patatas en una fuente y pasaremos el aceite a una jarrita evitando que entre el pimentón, y que cada uno eche la cantidad que le guste.

Buen provecho.

 

 

 

 

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es