Escalibada

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Escalibada

 

 

 

Hay que admitir que, al igual que los valencianos tienen una mano especial para la paella, los catalanes bordan la escalibada.

Yo hago mi propia versión, que varía según las verduras que tengo, pero la base es siempre la misma: asar a horno medio durante una hora y media aproximadamente con un buen chorro de aceite.

Ala, ya está la receta, casi ni tendríamos que seguir con ella. Pero no vamos a cambiar las costumbres ¿no?

 

 

 

 

 

 

 

 

Los ingredientes son:

- Verduras variadas (calabacín, pimiento rojo, pimiento verde, pimiento italiano, cebolla, tomate, berenjena, espárragos verdes,...)

- Aceite de oliva virgen extra

- Sal

 

Paso 1

Limpiamos bien las verduras y las cortamos en trozos medianos. Por ejemplo, si se trata de un pimiento, le quitaremos bien las pepitas y lo cortaremos a lo largo en cuatro trozos.

¡Ojo con la berenjena! Habrá que ponerla a sudar antes si no queremos ese toque de amargor.

Si vamos a hacer espárragos verdes hay que tener en cuenta que les lleva más tiempo hacer que al resto de las verduras, pero no nos olvidemos de quitarles la piel. Un buen sistema es con un pela patatas.

Paso 2

Colocamos las verduras agrupadas por tipos en una bandeja amplia de horno.

Van a menguar, así que, si vemos que quedan muy apiñadas, no nos preocupemos, que una vez que empiecen a menguar ya les vamos a hacer sitio.

Paso 3

Echamos por encima d elas verudas un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra.

No les vamos a echar sal, ya que cogen demasiado, mejor al final, una vez listas

Paso 4

Las metemos en el horno a 180º C durante una hora y media. Cada media hora deberemos abrir el horno y moverlas un poco, para evitar que se nos quemen las que quedan por la parte de arriba. En caso de que hagamos berenjenas o calabacín, podemos aprovechar para darles la vuelta.

Paso 5

Una vez hecha, o bien quitamos las verduras de la bandeja, o bien retiramos el líquido, pues sueltan mucho y da mal sabor.

Le echamos sal y servimos bien caliente.

Buen provecho.

 

Los consejos de Gemma

La escalibada es un plato muy conocido, tradicional de Cataluña y Valencia, pero que se ha extendido a toda nuestra geografía.

Hay quien, una vez cocidas las verduras, las pela (perdiendo gran parte de la fibra), la corta en tiras y le añade además del aceite, ajo picado (e incluso anchoas o jamón, aportando al plato proteínas de alto valor biológico). Otra variación conocida es el espencat, en el cual se añade bacalao.

Es una forma sabrosa de comer verduras, y un plato sano, con muchas vitaminas, rica en fibra y está buenísima. Podemos ponerla tanto de primer plato o entrante como de acompañamiento de cualquier plato, ya sean carnes, pescados o huevos, con lo cual, es muy versátil.

Se pueden hacer muchas variaciones de esta receta, pues admite verduras variadas, aunque por supuesto, no debe faltar el pimiento.

El pimiento es rico en fibra y una buena fuente de vitaminas A, B, C y E, folatos y carotenoides como la capsantina, por lo tanto tiene una alta acción antioxidante tan beneficiosa para el organismo.

Es rico en potasio y pobre en sodio, por lo que posee propiedades diuréticas y depurativas, y contiene también otros minerales como selenio, magnesio y fósforo.

Su sabor picante se debe al contenido que tenga en un alcaloide, la capsaicina, una sustancia que aumenta la secreción de jugos gástricos, y que resulta irritante de las mucosas, sin embargo algunas investigaciones aseguran que el consumo de pimientos picantes como la guindilla protegen el estómago, al aumentar la secreción de mucosidad (en México hasta las golosinas de los niños contienen chile y su población no padece de problemas del sistema digestivo y los niveles de cáncer son bajos). Además de favorecer la digestión aumentando la producción de jugos gástricos también es expectorante pulmonar.

En general las verduras son ricas en betacarotenos y carotenoides, clorofila, flavonoides, antocianinas, antoxantinas, taninos, licopeno,… Todos estos componentes son pigmentos que tienen que ver con las propiedades antioxidantes de las verduras, y son relativamente resistentes al calor, pero sensibles a la oxidación por el aire o la luz. Si ponemos estos alimentos en conserva en recipientes traslúcidos se van decolorando con el tiempo (como las zanahorias o los melocotones en conserva).

Ésta es una de esas recetas que está muy buena recién hecha, pero que de un día para otro está incluso mejor, pues resalta el sabor de las verduras, y puede mantenerse varios días en el frigorífico.

Hay a quien le gusta fría, pero templada también está muy bien.

Animaos a probarla y hasta la próxima receta

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es