Arroz camba de Ito

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Arroz camba de Ito

Ito viene de Benedicto, que así se llama mi padre. Y como lo prometido es deuda, os presento el arroz que bordaba, aunque para mí es una gran responsabilidad.

Mi padre lo bordaba. Siempre lo hacía en verano, así que es un plato que asocio a esta época, aunque me imagino que se puede hacer en cualquier momento.

No sé muy bien de donde ha salido la receta, pero el caso es que lleva en mi familia toda la vida, y ahora lo hago público. Como dicen mis hijos: compartir es vivir.

 

 

Los Ingredientes son:

- 4 muslos de pollo con contramuslo

- Medio pimiento verde

- Medio pimiento rojo

- Una cebolla

- Aceitunas sin hueso

- Pimentón picante (al gusto, en mi caso he utilizado media cucharada)

- 2 tazones de arroz

- Agua

- Aceite

- Sal

 

Paso 1

Cocemos el pollo en agua sin sal hasta que esté medio hecho.

Paso 2

Picamos la cebolla muy menuda y la ponemos a fuego medio con aceite en la misma cacerola en la que vayamos a hacer posteriormente el arroz.

Paso 3

Picamos los pimientos y los agregamos cuando la cebolla empiece a estar algo transparente. Dejamos que se hagan un poco, sin que lleguen a ablandar demasiado.

Paso 4

Una vez que esté el pollo cocido, sin tirar el agua, lo retiramos y lo vamos a picar sin que esté muy fino, pero sí lo suficiente como para que no haga falta usar cuchillo para comer.

 

Paso 5

Agregamos el pollo a las verduras y le echamos 5 tazas de agua, la sal y el pimentón.

Llevamos a ebullición.

 

Paso 6

Agregamos el arroz y dejaremos que se haga a fuego medio durante 10 minutos, después de los cuales bajaremos al mínimo durante otros 10 minutos.

 

Paso 7

Mientras tanto, cortamos cada aceituna en tres trozos.

Se las agregaremos al arroz cuando esté hecho.

Buen provecho

 

Los consejos de Gemma

 

El arroz es uno de mis platos favoritos, ya sea con carnes, con pescados o mariscos, con verduras o simplemente sólo, en blanco.

En esta receta Minia lo cocina con pollo y verduras, por lo tanto resulta un plato muy completo aportando alimentos de los tres grupos principales (hidrocarbonados, protéicos y reguladores)

El arroz es una de las principales fuentes de energía alimentaria, pero además en todas las casas lo hemos utilizado hervido como antidiarréico. Por otro lado, al ser muy rico en almidón, protege las mucosas; así, el agua de arroz ayuda a suavizar la irritación estomacal en caso de dolor de estómago o gastritis. Esta propiedad protectora y antiinflamatoria se puede aprovechar también a nivel tópico; el polvo de arroz es una alternativa a los polvos de talco o cremas en la dermatitis del pañal. Lo podemos adquirir en tiendas, herbolarios o farmacias, pero también elaborarlo nosotros mismos en casa, triturándolo con un molinillo.

De todas formas se ha llegado a la falsa creencia de que el grano de arroz es astringente y que no lo deben consumir aquellas personas con problemas para ir al baño. Sin embargo el arroz, sobre todo el integral o de grano entero, es rico en fibra, lo que facilita el tránsito intestinal. Pero si preparamos un agua de arroz conseguimos el efecto contrario.

El arroz integral es rico en potasio, el cual "contrarresta" el sodio y contribuye a eliminar líquidos del organismo (importante para la obesidad, edemas, hipertensión o problemas renales).

En mi opinión, con la llegada de las famosas dietas protéicas parece que se ha demonizado el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono, entre ellos el arroz; sin embargo chinos y japoneses lo consumen a diario en casi todas las comidas, incluso en el desayuno, y no son precisamente culturas que se caractericen por sufrir de nuestras enfermedades más occidentales, como las cardiovasculares, obesidad...

Debemos recordar que el 50-60% de la energía aportada con la dieta debe provenir de los hidratos de carbono, que son el "combustible", esencial para ser metabolizado por el organismo y convertirse en energía utilizable para todas las funciones corporales y cerebrales (el cerebro en condiciones normales solamente utiliza glucosa como fuente de energía)

Además contiene elementos antioxidantes como la vitamina C, la A, compuestos fenólicos y flavonoides.

El arroz combina muy bien con las verduras, sobre todo con las legumbres (judías, lentejas) pues lo complementan, proporcionando aquellos aminoácidos esenciales que no contiene este cereal, y consiguiéndose así proteínas HBV o de alto valor biológico. ¿Quién no se ha comido un plato de lentejas al que se ha añadido un puñado de arroz? Pues la razón de base es ésta.

Este cereal, como he comentado en una receta anterior, está libre de glúten, con lo que es una muy buena para dietas celíacas.

Por otro lado la porción protéica de esta receta la aporta el pollo, una carne blanca, baja en grasa y rica en proteínas, pero ya hablaremos de él más a fondo en posteriores recetas.

Un saludo y hasta la receta que viene.

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es