Macarrones carbonara

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Macarrones carbonara

La comida italiana está tan integrada en nuestra dieta que no se nos ocurre buscar alguna receta de pasta en el apartado de comida internacional.

Boloñesa, carbonara y pesto son las preparaciones más habituales si hablamos de pasta.

Lo que varía es el tipo de pasta a utilizar. No es lo mismo unos espaguetis carbonara que unos macarrones, o unos tallarines.

Así, para la carbonara yo prefiero estos Elicoidali de Garofalo, aunque unos macarrones también valen.

 

 

Los Ingredientes son:

- 1 bolsa de Elicoidali

- 100 grs de bacon picado

- 1 cebolla

- 2 huevos

- 50 grs de nata

- Pimienta negra

- Sal

- Agua

 

Paso 1

Se pica muy menudo el bacon y se pasa por la sartén a fuego medio sin nada de aceite. El propio bacon ya expulsará la grasa que tiene.

Se hace poco a poco hasta que la grasa se hace transparente. En ese momento, subimos el fuego hasta que quede el bacon tostado.

Retiramos el bacon de la sartén y dejamos el aceite.

Dejamos enfriar para que mantenga el crujiente.

Paso 2

Completamos con un poco más de aceite para sofreír la cebolla, aunque si no hace falta, no se echa.

Picamos muy menuda la cebolla y la ponemos a fuego medio hasta que quede transparente y muy blanda.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Paso 3

Batimos los huevos con la sal y la pimienta negra.

Agregamos la nata, el bacon y la cebolla.

Paso 4

Hervimos la pasta como indica el fabricante, pero retiramos un minuto antes de lo que marca la bolsa.

Paso 5

Colamos la pasta y volvemos a poner en la olla a fuego fuerte.

Removemos un poco y agregamos la preparación anterior.

Volvemos a remover sin dejar que cuaje demasiado el huevo, que si no queda muy seca la salsa.

Se sirve muy caliente.

Buen provecho

Los consejos de Gemma

Este plato es principalmente hidrocarbonado, aunque contiene una parte lipídica (que aporta la nata y la grasa del bacon) y protéica (a través del bacon y el huevo) pero no son muy significativas, con lo que conviene completarlo con una ensalada de vegetales en crudo, o una ración protéica de carne o pescado con verduras o vegetales (menestra, setas, champiñones salteados,…). Cuanto más variada sea la dieta, más nos aseguramos de aportar alimentos de todos los grupos y por lo tanto las cantidades recomendadas de cada nutriente. En mi casa se come de tres platos siempre, un primer plato y un segundo plato con acompañamiento. Si el primer plato es hidrocarbonado, como sopa de pasta, macarrones o arroz, el segundo plato irá acompañado de verduras (ensalada, guarnición de verduras, setas salteadas). Si el primer plato es de verduras o legumbres como ensaladas, lentejas, verduras cocidas o salteadas ,… el segundo irá acompañado de algún alimento del grupo hidrocarbonado (patatas, arroz,...). Evidentemente hay platos (como la ensalada de pasta que vimos hace unos días, una buena ensalada de arroz, vegetales y pollo o un cocidito con su carne, su verdura, legumbre y patata ) que se pueden poner como plato único, pues aúnan alimentos de todos los grupos en cantidades suficientes. En todo caso, siempre podemos complementar la dieta en la cena, con aquellos alimentos de los grupos que no hayamos ingerido en la comida.

Como ya he comentado en otra ocasión, la pasta es una alimento del grupo de los hidrocarbonados, bajo en grasas y colesterol, que nos aporta también proteínas, fibra, vitaminas del grupo B y magnesio. Es un ingrediente idóneo para combinar con todo tipo de alimentos, especialmente las saludables verduras.

Sus hidratos de carbono son complejos, de absorción lenta (frente a los hidratos de carbono simples y de absorción rápida como azúcares refinados) Es importante resaltar que nos ayuda a bajar el índice glucémico de nuestros platos. El índice glucémico es la velocidad con que los carbohidratos de los alimentos se transforman en glucosa en sangre. Es conveniente que la comida tenga un índice glucémico bajo, y la pasta lo tiene. Además si la combinamos con alimentos con el índice glucémico más alto ayuda a bajar este último, evitando así picos de glucosa en sangre, con lo cual es adecuado en personas con diabetes (tanto para subidas como bajadas de glucosa).

También hay otros factores que tienen una gran influencia sobre la velocidad de absorción y, por tanto, sobre el índice glucémico. Los alimentos ricos en grasas o en fibra se digieren con mayor lentitud, por lo que también producen un incremento de la glucemia más lento. Así, por ejemplo, el helado, que se le supone un índice glucémico alto (por contener azúcares refinados de absorción rápida) no lo es tanto, pues al contener también bastante grasa, la velocidad en la que los hidratos de carbono se transforman en glucosa se ralentiza. Lo mismo ocurre con la fibra, con lo cual este mismo plato elaborado con pasta integral tendrá un índice glucémico aún menor.

La pasta integral, al tener mayor cantidad de fibra, se digiere más lentamente y ayuda a mantener constante la glucosa en sangre y hace que nos sintamos saciados durante más tiempo. Además, al estar elaborada con el grano entero, junto a la fibra nos va a aportar también las vitaminas y minerales que se encuentran en la cáscara del cereal (la cual se elimina en la elaboración de la pasta normal).

Para las persona celíacas o con sensibilidad al glúten existen en el mercado pastas sin gluten para elaborar ésta y otras recetas de pasta, aunque la textura y los puntos de cocción varían (y el precio la verdad es que también)

Así que no hay excusa, que aproveche y hasta la receta que viene.

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es