Mermelada de tamarillo

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Mermelada de tamarillo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya se ha acabado la época de los tamarillos, pero para el año que viene tendré preparadas más recetas, que es una fruta que da mucho juego.

El fin de semana pasado intenté hacer dulce de tamarillo, pero no resultó. Sí, también me equivoco, y mucho. La cocina es así, prueba y error, sino que se lo digan a mi arroz con leche.

Para despedirnos del tamarillo, he hecho una mermelada, que realmente está de vicio. Aparte que está muy bien para aquellos con problemas para ir al baño...

Pero esta receta no sólo es para los tamarillos, se puede hacer mermelada de casi cualquier fruta.

Eso sí, he de advertir que esta mermelada, como todos mis postres, es poco dulce.

Veréis en recetas que normalmente echan la misma cantidad de fruta que de azúcar, pero sinceramente, no hace falta.

 

Los ingredientes:

- 500 gramos de tamarillos ya pelados

- 300 gramos de azúcar (si es azúcar moreno habrá que echar un poco más, ya que endulza menos)

- Zumo de medio limón

 

Paso 1

El tamarillo es muy complicado de pelar, ya que es una piel muy fina y que está muy pegada a la pulpa.

Pero como en todo, o casi todo, hay un truco.

Ponemos los tamarillos, una vez lavados, en agua a fuego fuerte. Cuando rompa a hervir, apagamos el fuego y dejamos que se enfríe con los tamarillos dentro.

Paso 2

Una vez que enfríen los tamarillos, con las manos se quita perfectamente la piel.

Paso 3

En mi caso he usado la thermomix, que hay que amortizarla, pero se puede hacer igual en una olla normal de cocina.

Echamos los tamarillos, el limón y el azúcar en la thermomix.

Programamos 30 minutos, 90 grados, velocidad 4.

 

 

 

Consejo para conservar

Para hacer la conserva de mermeladas deberemos lavar muy bien los botes que vayamos a utilizar y les daremos un hervor durante 5 minutos.

Una vez que hayan hervido, los retiramos del agua y echamos la mermelada muy caliente dentro hasta arriba del todo, de forma que, al tapar, no nos quede nada de aire. Sí, es preferible que se salga un poco de mermelada a que queden burbujas de aire.

Una vez completo el bote, cerramos con la tapa y pondremos a enfriar boca abajo.

De esta forma se hace el vacío y podemos conservar la mermelada durante meses.

Eso sí, cuidado no os queméis, avisados quedáis.

Y si os quemáis, un truco: Silvederma en la nevera. No hay mejor cosa para las quemaduras en la cocina, os lo digo por experiencia.

 

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es