Mousse de mojito

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Mousse de mojito

 

 

Este fin de semana tuve invitados en casa y les preparé una comida oriental.

Como es típico el té verde con hierbabuena, se me ocurrió utilizar la hierbabuena para el postre, así que, probando, probando, he llegado a hacer esta mousse de mojito, la cual resulta muy fresca y digestiva.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los ingredientes para la base son:

- 15 galletas tipo digestive

- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente

 

Los ingredientes para la mousse son:

- 1 sobre de agar agar

- 500 grs de nata ligera para montar

- 4 cucharadas de azúcar

- Medio vaso de agua en la que haya estado la hierbabuena durante 24 horas

- Zumo de media lima

- Una cucharada de ron blanco

- Concentrado de mojito (optativo)

 

Los ingredientes para la gelatina de hierbabuena son:

- 1 manojo de hierbabuena- sólo las hojas (pueden ser unas treinta)

- Zumo de media lima

- Dos cucharadas de azúcar

- 1 sobre de agar agar

- Un vaso de agua

 

 

Paso 1

Vamos a hacer la base de la mousse. Para ello procedemos como en la tarta de queso Philadelphia. Machacamos bien las galletas y las mezclamos con la mantequilla. Una vez homogénea la masa, la pondremos de base en el recipiente que vayamos a utilizar para la mousse, ya sea en vasos individuales o en un molde de tarta.

Paso 2

Ahora procedemos a hacer la mousse. Para ello montamos la nata. En el caso de las natas ligeras es muy complicado que queden como la nata normal, ya que la ausencia de grasa no ayuda a que se queden las burbujas de aire.

Lo importante no es tanto que quede tan montada como una nata normal, sino que tenga esponjosidad.

He utilizado nata ligera porque tiene un sabor más suave y no altera tanto el resultado final del mojito.

Paso 3

Ponemos en un cazo el agua de la hierbabuena colado, el zumo de lima, el ron y el agar agar. En frío mezclamos bien. Una vez mezclado, ponemos al fuego hasta que hierva, y dejaremos hervir 2 minutos. Entonces agregaremos el azúcar y mezclaremos bien hasta que se deshaga todo.

En este caso he usado agar agar y no gelatina neutra, ya que esta última no da buen resultado con frutos que tengan acidez, además, el agar agar gelifica en caliente, cosa que la gelatina no, tiene que estar totalmente frío el producto para que gelifique.

Paso 4

Dejamos enfriar un poco esta preparación, pero no demasiado, sino se cuaja.

Cuando esté a temperatura ambiente, iremos mezclando muy poco a poco la preparación anterior con la nata montada. si queremos potenciar el sabor también le podemos echar una cucharadita de concentrado de mojito, pero si no tenemos, no pasa nada.

Paso 5

Una vez mezclada toda la mousse, la ponemos en los recipientes que tengamos preparados con la base de galleta.

Paso 6

Metemos en la nevera y dejaremos que cuaje. Mientras tanto, vamos haciendo la gelatina de hierbabuena.

Paso 7

Habremos dejado las hojas de hierbabuena en agua durante 24 horas.

Ponemos en un vaso de batidora las hojas de hierbabuena junto a dos vasos del agua en la que la hayamos tenido y el zumo de lima.

Añadimos el azúcar

Batimos con la batidora hasta que queden totalmente trituradas las hojas.

En un cazo pondremos el vaso de agua y lo mezclamos con el agar agar. Lo llevamos a ebullición y dejamos durante dos minutos que hierva.

Una vez que hayan pasado los dos minutos, agregamos esta agua a la preparación anterior, previamente colada. Dejaremos enfriar un poco.

Una vez que esté la mousse algo cuajada, podemos echar por encima la gelatina de hierbabuena.

Meteremos en la nevera un mínimo de dos horas para que quede en su punto.

Buen provecho.

 

Los consejos de Gemma:

 

 

Esta es una receta para los amantes del mojito. La verdad es que el mojito es uno de mis bebidas preferidas para tomar de copeteo, o después de una buena cena, pero vaya, que ya como postre buenísimo, entra muy bien, tanto por la vista como por el gusto, dulce y con el toque ácido y refrescante de la lima y la hierbabuena: apetecible ¿no os parece?.

Se pueden encontrar recetas en las que se elabora con claras a punto de nieve y queso mascarpone, con lo que resulta algo más ligera.

Cada día se incorpora el agar agar a más recetas, sustituyendo a la clásica gelatina neutra.

Es un producto que se extrae de algas rojas (rodofíceas), incoloro, insípido y de gran poder gelificante. El agar agar o “gelatina de mar” no aporta calorías y tiene efecto saciante; su capacidad espesante proviene de su alto poder para absorber líquido, hacerlo viscoso y convertirlo en un gel.

Es muy rico en mucílagos (fibra soluble). Así su contenido en fibra es elevado (alrededor del 80% de su peso en seco) y es rico en minerales como el sodio, el potasio, el hierro, el magnesio y el calcio. Es una buena opción para los vegetarianos, como alternativa a la gelatina de origen animal (cola de pescado, huesos, piel y tendones de animales,…etc). Además su alto contenido en calcio combate la descalcificación y la osteoporosis, y junto a su elevado aporte de hierro también lo hacen interesante para este colectivo.

Cada vez lo podemos encontrar en más comercios o herboristerías en forma de polvo, de tiras o filamentos o en copos.

Sus propiedades son muchas, se utiliza en microbiología como medio de cultivo, y en la industria alimentaria como aditivo alimentario (E-406), en la fabricación de conservas de carnes y pescados, las compacta, les da textura y protege los alimentos del contacto con el metal de las latas (jamón cocido, salchichas, etc)

También se emplea como espesante o estabilizante en productos envasados como zumos de frutas, salsas, yogures, cuajadas, helados, pasteles, mayonesas, etc.

Al ser tan rico en fibra se utiliza en medicina natural como laxante para el estreñimiento, para las hemorroides, para eliminar toxinas y para disminuir la absorción del colesterol “malo” o LDL. Además produce sensación de saciedad, con lo que es adecuado para dietas de adelgazamiento

En cocina es muy útil pues como dice Minia, tiene la ventaja de gelificar en caliente, sin necesidad de esperar a que enfríe para que gelifique, y podemos utilizarlo para un sinfín de recetas: tartas, cremas, natillas, helados, mayonesas, flanes, salsas, pasteles de carne y pescado… Por ejemplo, podemos añadir agar agar en polvo a la nata montada para evitar que se baje; así la podemos usar en tartas y postres que no vayamos a servir inmediatamente. Para medio litro de nata añadimos una cucharilla de café de agar agar en polvo, la montamos, añadimos el azúcar glass y volvemos a batir.

La hierbabuena la podemos tomar en forma de infusión (mezclada en el té está buenísima), pero también tiene múltiples usos en cocina, para aderezar guisos, elaboración de postres, de bebidas, … Sus componentes activos son aceites esenciales como mentol, mentona, felandreno o limonelo. Va muy bien para terminar una comida copiosa, pues es digestiva y antiespasmódica (activa la producción de bilis), carminativa (eliminación de gases), antiinflamatoria (para casos de colitis, gastritis, enfermedades articulares, analgésica (relaja y calma el dolor en casos de cólicos estomacales, empachos, dolor de cabeza, dolor muscular). También es antiséptica (para uso tópico en aftas, heridas, úlceras…) y útil en caso de estrés o insomnio,…

Aunque el agar agar no aporta calorías esta receta es bastante calórica, por el aporte de grasas provenientes de la nata y la mantequilla y el de hidratos de carbono que provienen del azúcar y de las galletas.

Sin más ahora toca probar la receta, aprovechad esos días que hace mal tiempo y hay que quedarse en casita en nuestro tiempo libre. Por mi parte en la próxima celebración cae seguro. Buen fin de semana y hasta el lunes, que Minia nos trae un entrante exótico, riquísimo y muyyyyy adictivo… ñam!

 

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es