Bizcocho marmol sin lactosa

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Bizcocho marmol sin lactosa

 

Cuando empecé con la página de cocina tuve muchas peticiones de recetas, que he ido intentando hacer poco a poco.

Una de ellas fue la de una receta de bizcocho sin lactosa. Aquí está.

No hay como hacer un bizcocho con chocolate para que los niños no coman sin problemas. Así que, una manera atractiva de hacer los bizcochos a los niños es con chocolate, y si tiene dibujos, mejor. El bizcocho marmol da juego a ver dibujos, como con las nubes.

En este caso el chocolate no va a ser el de tableta, ya que lleva leche y, por lo tanto, lactosa. Lo vamos a hacer con cacao en polvo, que es mucho más sano.

 

Los ingredientes son:

- 5 huevos

- 210 grs de harina

- 130 grs de azúcar

- 1 sobre de levadura

- 70 grs de aceite de girasol

- 2 cucharadas de cacao en polvo

- sal

 

 

Paso 1

Separamos las claras de las yemas.

Paso 2

Batimos las yemas y les vamos agregando en este orden: aceite, harina y levadura.

Paso 3

Batimos las claras a punto de nieve con un poco de sal y, cuando ya está a punto, le vamos añadiendo muy poco a poco el azúcar sin dejar de batir, hasta hacer un merengue.

Paso 4

Poco a poco vamos mezclando las dos cremas, realizando movimientos envolventes con la batidora o la cuchara.

Paso 5

Cuando estén las dos cremas incorporadas, las separaremos en dos cuencos.

En uno añadimos el cacao y mezclamos bien.

Paso 6

Vertemos los dos cuencos a la vez en el molde para que queden las dos cremas juntas, pero no revueltas.

Paso 7

Metemos durante unos 20 minutos el molde en la nevera para que, el choque de temperaturas, haga que suba mejor el bizcocho.

Paso 8

Con el horno precalentado a 180º C, haremos el bizcocho hasta que introduzcamos un cuchillo y salga limpio. Puede ser entre 45 y 60 minutos.

 

 

 

Truco para cocinar los bizcochos

Para que un bizcocho quede bien, hay que seguir una serie de mandamientos, en este caso voy a ser generosa y van a ser sólo 6:

- Antes de introducir el bizcocho en el horno, lo dejaremos enfriar en la nevera unos 20 minutos.

- No abrirás el horno durante los primeros 30 minutos

- Utilizarás la bandeja de rejilla

- Situarás el bizcocho en medio del horno

- Utilizarás la función de calor arriba y abajo, pero no la de ventilador

- Probarás que está hecho con un cuchillo fino clavándolo hacia el medio del bizcocho que no salga manchado. ¡¡¡Pero no antes de los 30 minutos!!

 

 

 

Los consejos de Gemma

Lo más interesante de este bizcocho radica, además de lo bonito que queda y de lo rico que está, en que no lleva leche y, por lo tanto, no contiene lactosa, importante para personas intolerantes a este componente.

La lactosa es el glúcido o azúcar propio de la leche, el que contiene en mayor proporción, y la lactasa es la enzima que nos ayuda a hidrolizarla para poder digerirla.

La lactasa está presente en el intestino del recién nacido para digerir la leche materna, pero comienza a disminuir hacia el tercer año de vida y disminuye su actividad con la edad. Al seguir consumiendo leche a lo largo de la vida provocamos que nuestro organismo siga produciendo esta enzima que ayuda a que metabolicemos la lactosa, por eso la digerimos sin problema. Sin embargo hay una parte de la población que tiene déficit de lactasa, con lo cual, no digiere bien la lactosa.

En muchas culturas dejan de consumir leche después del destete, es decir, una vez que finaliza la lactancia materna, no consumen como nosotros la leche de otros animales, con lo cual dejan de sintetizar lactasa, y por lo tanto no digieren la lactosa.

En muchas ocasiones se envía a países en vías de desarrollo alimentos como la leche en polvo, cuando su sistema digestivo ya no está preparado para digerirla. En muchos programas de ayuda humanitaria se han tenido que elaborar planes de reeducación y reintroducción de este alimento en la dieta, administrando primero cantidades muy pequeñas, y aumentándolas poco a poco para conseguir su tolerancia.

La leche es un alimento muy completo, que aporta muchos de los nutrientes diarios recomendados y que, además es barato; pero desde hace un tiempo existe una tendencia a eliminarla totalmente de la dieta. Yo sólo lo recomendaría en caso de que no siente bien, o en caso de enfermedades en que se vea su digestión comprometida, como en caso de déficit congénito de lactasa, resecciones intestinales, problemas digestivos etc. Evidentemente en estos casos se debe suprimir la leche y los lácteos que contengan lactosa (aunque hay quesos por ejemplo que no es necesario eliminar, sobre todo los más curados).

Por otro lado hay países en los que se ha comercializado enzimas que, añadidos a la leche, favorecen la digestión de este azúcar.

Otro de los ingredientes de esta receta es el chocolate y quiero hacerle un guiño, que aunque no soy muy "larpeira", cuando apetece, apetece, ¿verdad?

Lo consideramos un alimento buenísimo (lo está), pero poco sano, reservado a los más golosos, a momentos especiales, y muchas veces acompañado no sólo de churros, sino también de un poquito de sentimiento de culpabilidad...pues fuera culpas!! Lo cierto es que hoy sabemos que su uso a lo largo de la historia como "medicina" tiene base y validez científica.

Muchos estudios le asignan al chocolate propiedades antioxidantes (tanto o más que el té verde o el vino tinto) contra los radicales libres, que son pequeñas moléculas que se producen durante los procesos normales de nuestro metabolismo, y su producción excesiva daña las células y sus componentes (incluido el ADN celular), y tienen un papel importante en su envejecimiento y en muchas enfermedades degenerativas y/o relacionadas con la vejez. Los antioxidantes que contiene el cacao eliminan los radicales libres de las células del organismo, limitando así el daño que puedan causar.

El cacao contiene más de treinta componentes antioxidantes: flavonoides, anandamida, feniletilamina, alcaloides como la cafeína y la teobromina, y un largo etcétera) que, además de la acción protectora que he comentado, le confieren al cacao propiedades estimulantes y euforizantes, reguladoras del humor, influyendo en la depresión y el ánimo, efectos sobre la concentración, el bienestar emocional y el placer, protectoras de la salud cardiovascular, excitantes del sistema nervioso, haciendo que estemos más activos y despiertos ante los estímulos, facilitadoras de la eliminación de orina (diuréticas), etc.

Sin embargo, su consumo en exceso puede producir sobreexcitación, empeorar el insomnio y la migraña en personas propensas, y no se recomienda en personas con gastritis.

Debemos tener en cuenta que el chocolate cuanto más puro sea, mayor concentración de estos componentes tendrá ( a mí me encanta el más amargo). Pero en la elaboración del chocolate se emplea también gran cantidad de azúcar y féculas como espesantes, harina de maíz, trigo o algarrobo, etc, por lo que es un alimento altamente energético.

Así que ya sabéis, con medida, pero sin miedo!!

Disfrutad y hasta la próxima receta.

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es