Mi colección

 

 

ISO, VELOCIDAD, DIAFRAGMA Y UN POQUITO DE SAL

Mi colección

 

Como quien colecciona sellos, yo colecciono curiosidades culinarias.

Hay quien juega con la Wii cuando tiene invitados en casa. Nosotros jugamos a adivinar para qué sirve cada uno de los extraños artilugios.

Algunos resultan evidentes, pero otros, no hay quien los acierte.

La pregunta que todos me hacen es: ¿y usas todos estos?

La respuesta es así de sencilla: sí.

Lógicamente no entran en la categoría de imprescindibles, sino en la de "mariconaditas". Pero a mí, con mis mariconaditas, me va muy bien y ya veréis como descubrís un mundo nuevo.

Así que, si os parece bien, podemos jugar un poco.

Yo propongo una foto, y vosotros adivináis que es. La pena es que no puedo poner las soluciones boca abajo como en los crucigramas del periódico, pero me fío de vosotros...

Empezamos:

 

¿Para qué sirve...?

 

Como diría Luis Piedrahita: Hacedor de bolitas o bolingólogo

Dícese del artilugio con bolas en los extremos que se utiliza para darles esa forma a los alimentos.

Fundamental para darles a los niños para comer fruta. Desde que en mi casa las manzanas tienen forma de uvas ya nada es igual.

Y en navidades no es lo mismo presentar unas patatas cocidas de cualquier forma que en bolitas.

También utilizado para vaciar las calabazas en Halloween. Aunque esta última utilidad no es muy recomendable, sobre todo si no se quiere pasar por manos de un fisioterapeuta en los días siguientes.

 

 

 

Espulador

Dícese del utensilio que conjuga otros dos imprescindibles de la cocina, pero el cual no goza de tal categoría: espumadera y colador.

Su uso es, fundamentalmente, rescatar elementos de nuestras potas en estado de ebullición.

 

 

 

 

 

 

Estrujaté

Utensilio con forma de pinza agujereada con el que se puede sostener la bolsita del té con intención de estrujarle hasta el infinito y más allá el elemento líquido que vamos a saborear.

 

 

 

 

 

Chupóptero

Elemento cónico transparente numerado para no se sabe qué.

Su principal utilidad suele resumirse en chupar el líquido de una bandeja de cocción en el horno para echarlo por encima de lo que se esté cocinando y evitar de esta forma su secado.

En cuanto a la numeración, está pendiente de conocerse su utilidad, pero bonita, queda.

 

 

Gastrotina

Guillotina adaptada a la gastronomía.

Su uso, ampliamente extendido en la edad media, consiste en la picadura más o menos agresiva de hierbas para la cocina.

Es aconsejable el uso sobre una tabla ad-hoc, con un agujero en forma de semi-balón, del que no dispongo para poder enseñar.

 

 

 

 

Tunelazana

O lo que es lo mismo, tunelador de manzana.

¿Que nos sobra el corazón de la manzana? Se lo quitamos como en Indiana Jones y el Templo Maldito.

Quien dice manzana, dice pera, no nos vayamos a liar como Ana Botella.

 

 

Bridas

Sí, ¿qué pasa?. Si tiene nombre propio, tiene nombre propio, no me voy a poner yo a inventar nombres a lo que ya lo tiene.

Realmente viene muy a cuento a continuación de mi referencia a Indiana Jones. ¿A ver si en sus tiempos libres se dedicaba a la cocina!

Pues nada, lo dicho, bridas para la carne.

¿Y que tienen estas de especial? Que son de silicona y que no hay que estar haciendo atados que después no hay ni Dios que los quite.

No es la primera vez que, al quitar el cordel a un rollo de carne acabamos todos manchados de salsa cual aspersor. Con estas bridas, se acabó el problema.

 

Cascanueces del abuelo

Y no es que vayamos a cascar las nueces del abuelo, es que fue el quien nos lo regaló.

A diferencia de los cascanueces metálicos que hay con forma de tijera, ¡este no vale para marisco!

Para el que tenga hijos, los dejáis una tarde con uno de estos y unas cuantas nueces y avellanas y el dinero que os ahorráis en frutos secos pelados. Y los niños encantados, aunque no sé si tanto el que tenga por tarea barrer el suelo y la mesa y las cortinas y las sillas,...

 

 

Eggtimer

¡El invento del siglo!. Ya no puedo estar sin el. De hecho no sé si sacarlo de este apartado y dejarlo con los imprescindibles.

Estoy pensando que cuando me vaya de vacaciones lo llevaré en el neceser junto con el cepillo de dientes.

Antes de tenerlo nunca me quedaban bien los huevos cocidos, ahora no falla.

¿Cómo funciona? Se mete en el mismo recipiente donde se vayan a cocer los huevos- al mismo tiempo, claro- y lo que es rojo, se va volviendo blanco, de tal forma que nos indica cuándo el huevo está "pasado por agua"-soft, medio pasado- medium, o huevo duro- hard de toda la vida.

Y lo bueno es que, dejándolo en la misma cacerola que los huevos, en cuanto recupera el color original, sabemos que podemos pelarlos sin quemarnos los dedos.

Por cierto, si mezclamos huevos crudos y cocidos ¿sabéis cuál es la manera de saber cuál es el cocido? Pues lo ponemos sobre una superficie plana y lo hacemos girar en posición horizontal. Si el huevo se pone solo en vertical, es que está cocido.

 

 

Dedal de cocina

¿No hay dedal de costura? ¿Acaso no se pincha uno con la aguja? Aunque, si os pasa como a mí, dedo en el que pongo el dedal, dedo que queda tieso. Al final, al coser, uso todos menos el del dedal.

En el caso de la cocina pasa algo parecido. El dedal de cocina nos vale para aprender a cortar sin llevarnos los dedos.

Lo enchufamos entre el dedo índice y el corazón de la mano izquierda- si somos diestros, que desde que tengo un hijo zurdo ya no me olvido de que ellos también existen, como Teruel- y ponemos los dedos encima de lo que vayamos a cortar. Con la otra cogemos el cuchillo y nos disponemos a cortar a nuestra víctima sin miedo.

 

 

 

Cortahuevos

Siguiento con los huevos, que de esta acaba en colesterol, hay un artilugio que ví por primera vez en mi vida en la Pizzería Oasis, la mejor de todo Santiago.

Por mi cumpleaños siempre me llevaban mis padres a comer allí, ya que, como he dicho en anteriores ocasiones, la pizza es mi comida favorita.

Pues bien, mientras esperábamos que nos sirvieran, yo me subía a la cocina y observaba cómo el pizzero hacía las pizzas. Me alucinaba la manera de tirarlas al aire, y la velocidad con la que colocaba todos los ingredientes encima.

¿Sabeis como se hace la forma de los huevos de las pizzas? ¿Todos con el mismo grosor? Pues con el cortahuevos.

Se abre la compuerta, se coloca el huevo y se cierra la compuerta. Son los hilillos de metal los que hacen todo el trabajo, y el huevo queda perfecto.

 

Pelajos

Muchas gracias por vuestros comentarios sobre esta página. Parece que las mariconaditas son las que más os gustan. Os animo a que probéis alguna.

Otra que es bastante útil es el pelajos. Sobre todo si son muchos los que hay que pelar.

Yo suelo tener una botella de aceite de oliva virgen con ajos y guindillas. De esta forma, ya tengo preparado el aceite para hacer ajillos o, simplemente, para condimentar un arroz.

Eso sí, para poder prepararlo, necesito una cantidad ingente de ajos, y si los tengo que pelar a mano, me queda el olor hasta el día del juicio final.

Así que desenfundo mi pelajos, meto varios dentro del tubo y lo froto. De esta manera consigo separar el ajo de la piel y ni los tengo que tocar con las manos. ¡Todo un invento!

 

Bebelata

Para aquellos que les de grima beber directamente de las latas, que oye, hay gustos para todo, o que, por desgracia, sufran mi misma alergia, al Níquel, tienen esta solución.

Se acopla a la lata de refresco o, como es el caso, de nuestra cerveza más internacional, y se bebe. Y si uno se cansa, se le pone la tapa y para otro momento.

Justo hoy vi otro modelo más moderno, a 0,70 €. A lo mejor lo compro y así os lo presento en esta, mi página web.

 

 

 

 

 

Salvamanteles poupa-espaço

Siempre me nizo gracia la palabra portuguesa poupar. Parece que están hablando de las pompas de jabón que hacen los niños con los botecillos de colores, y no, hablan de algo tan importante como el ahorro.

Bueno, que me voy. El caso es que durante unos diez años, mi chico y yo vivimos en un apartamento de 40 metros cuadrados, y el último año y medio teníamos otra compañía, la de nuestra hija.

Pues bien, con apartamento pequeño y tres para convivir, con lo que supone un niño: pañales, biberones, juguetes varios, cuna, bañera, alzador de baño,... como que había que tener cosas mini. Y una de ellas es este salvamanteles, que lo puedes guardar en el cajón de los cubiertos como uno más, haciéndoles compañía. Al principio nos costó pillarle el tranganillo para abrilo, pero ahora, ya está controlado.

Así que, ya sabéis, para aquellos que tengáis poco espacio, un salvamanteles de estos.

 

 

Sacacorchosssssss

Una prima mía le llamó así a este artilugio en mi página de facebook. Así que, ahí le queda.

Es el sacacorchos de toda la vida. Muy difícil al principio pero muy práctico. Además, siguiendo con el poco espacio, pues eso, ocupa poco espacio. Pero lo mejor de todo es que no agujerea el corcho. Se agarra por los laterales y, con un giro mágico de muñeca, se saca el corcho enterito enterito. Si viene hecho trizas, ya sabemos, o es que el vino está picado, o es que somos un poco manazas.

 

 

 

 

 

 

Afilazanahorias

¿Qué más queréis saber de este artilugio?

Que sí, que es un afilazanahorias.

¿Que menuda chorrada? Seguro que los que decís eso no sois padres, ¿verdad?.

¡Con lo bien que se comen la verdura cuando está decorada!

Además, ponemos a los niños a sacarle punta a las zanahorias y son más felices que Arguiñano contando chistes. Y se las comen encantados.

¿Y el puntazo de llevar las zanahorias afiladas de merienda al cole? "Super-guay"

Pues eso, ahí tenéis el invento del día.

 

 

 

 

Destallador

Está claro que hay inventos para todo, y el último con el que me he encontrado es éste.

Su función es la de quitar el tallo de las fresas, o de los tomates, o de cualquier fruta o verdura relativamente blanda y con tallo.

Las fresas quedan con un simpático hueco en el medio que les hace gracia a los niños, y que se podría rellenar de nata, o de chocolate o de lo que se quiera para una bonita presentación.

 

 

 

 

Mosquitera

Para quien tenga una casa de campo, es un elemento imprescindible, si no quiere que se llene la comida de mosquitos mientras esperamos ansiosos a que todos se sienten en la mesa a comer, que siempre hay quien le da el apretón en el último momento.

Los venden en los chinos, así que, como os podéis imaginar, no son muy caros, y cerrada ya véis lo que ocupa. Muy práctica para ahora que viene el buen tiempo.

 

 

 

 

 

Peine de carne

Todos tenemos derecho a ponernos guapos, pues la carne, también.

Bueno, esto es un decir. Realmente lo de peine de carne es más por la forma que por la función.

¿Nunca os habéis preguntado cómo hacer para cortar una carne asada o una carne rellena y que no os os desparrame todo por la fuente y que, aún por encima, quede del mismo grosor? Pues con el peine.

Con él se "abraza" la carne en rollo o lo que vayamos a cortar y se corta por medio de las púas.

 

Mideguetis

El medidor de espaguetis menos utilizado en mi casa.

Cuando tienes una familia con dos hijos en edad de crecer y que, aún por encima, practican algo de deporte, de nada vale el medidor de espaguetis. Va la caja entera. Y si es la de kilo, mejor que la de 500 grs. Que así tenemos apañada la cena para un par de días.

Pero para aquellos que os guste más ajustar las raciones, tenéis este medidor, en el que los números indican las raciones, 1, 2, 3 y 4. El otro agujero es para colgarlo, por si os lo preguntáis.

La mejor manera de hacer los espaguetis, consejo de italiano, es cocerlos con agua y sal durante el tiempo que indica la caja, quitándole a este un minuto.

En cuanto pase el tiempo de cocción, se escurren y se ponen a fuego a tope, removiendo durante unos segundos con un chorrito de aceite o un poquito de mantequilla, según gustos.

 

Decorador de tartas

Me he dado cuenta de que muchos de estos utensilios me los ha regalado mi tía Chus, la hermana de mi padre. Así que, en el fondo, le podéis agradecer a ella estos nuevos conocimientos.

Y como véis, da gusto tener tías que te conocen así de bien.

Uno de los últimos regalos que me hizo fue este decorador de tartas, que no viene a ser más que un depósito en el que se puede meter mermelada, o chocolate derretido o cualquier tipo de semi-líquido, y, con la boquilla, se hacen dibujos, aunque también vale para salado

 

 

 

Esterillas de Sushi

No es que sean las que usa la prima Susi para ir de camping, es que son esterillas para hacer sushi.

Como podéis ver, hay de dos tipos, la de silicona y la clásica, la de toda la vida, la de madera.

Realmente, más cómoda es la de madera, ya que no se dobla y permite hacer unos sushis más homogéneos. Pero la de silicona tiene dos ventajas: la limpieza, ya que se puede meter en el lavavajillas, y, para los expertos en la materia y se atrevan con el más difícil todavía, para el "California Roll", que mucho nombre japonés no es que tenga, la verdad.

 

 

 

 

Vapolimero

Es el resultado de unir la palabra vaporizar y limón del limonero, entero me gustas más, yeye...

Bueno, debe ser el resultado del gin tonic que según alguna me he tomado con este artilugio, que me he puesto a cantar.

Pues sí, para enroscar en un limón y extraer el líquido elemento de su interior.

 

 

 

 

 

 

Peztrujalimón

¿A quién se le habrá ocurrido la idea de un pez que estruja un limón?

Hombre, para hacer un pescadito al horno, no estaría mal, pero prepararse un Gin Tonic utilizando tremendo utensilio para exprimir un limón, como que no. Y no digo nada del té. Como que me paso a la leche.

Aún así, hay quien le echa imaginación al asunto y nos deleita con este utensilio, un pez que estruja un limón. Se abre la compuerta, se introduce la raja de limón y se presiona. Tan sencillo como eso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sal flis-flis

Ya sé que no es utensilio propiamente dicho, pero lo cierto es que ha sido un gran descubrimiento.

Me gusta la comida salada y los postres sosos. De hecho, cuando salía hasta las tantas, mientras los demás se tomaban un chocolate con churros en el Galicia, yo me zampaba una buena bolsa de patatas fritas.

Pero el caso, es que no todo admite agregar sal una vez hecho. ¿O acaso al arroz le queda bien la sal una vez en el plato?

Una buena solución es esta sal líquida. Además, para quien quiera, la hay de sabores: con ajo, perejil, pimienta,... Yo tengo "sal líquida light", aunque el light aquí no sé muy bien lo que pinta, pero así es.

¿Y las tostadas con aceite del desayuno? con esta sal líquida ganan un montón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exprimidor manual último modelo

Tengo en mi haber este exprimidor manual. Servir, como que no sirve para hacerse un zumo, pero para echar las gotitas de limón del Gin Tonic o de la mahonesa, es perfecto.

Lo hay en color amarillo para el limón y en color naranja y un pelín más grande para la naranja.

Que, por cierto, ¿sabéis cuál es el truco para que no se corte la mahonesa? Un truco que nunca, nunca falla, aún teniendo la regla, como dicen algunos. Es echar, aparte del limón, el aceite de oliva, el huevo y la sal, un chorritín pequeñito de agua fría. Y lo que sí, para batir, con el vaso de la batidora quieto, apoyamos la batidora en el fondo, le damos un par de toques, dejando unos segundos entre toque y toque, y después, poco a poco, ir subiendo la batidora y batiendo a la vez. Ya veréis, perfecta.

 

 

Ñam

© 2014 Minia García buzon@lacocinademinia.es